lunes, 21 de mayo de 2018

De mí o de nadie



Era joven y me enamoré locamente de él. Al principio era atento y cariñoso y se desvivía por mí. Me acompañaba a todos los sitios y chateábamos hasta altas horas de la madrugada.

No me di cuenta de que poco a poco iba cambiando y se volvió posesivo. Le perdoné la primera vez que me gritó, y la segunda, y la tercera. Luego se volvió costumbre. Sus insultos me hicieron mucho daño al principio, pero poco a poco me fui dando cuenta de que la culpable era yo y que sólo lo hacía por mi bien. Para cuando me cruzó la cara por primera vez, mi autoestima ya había desaparecido. 

Poco después me hice experta en maquillarme, pero únicamente para disimular los moratones que me dejaban las palizas con las que me demostraba su amor. Me acostumbré al miedo, a hablar bajito, a salir rara vez a la calle sola, a la soledad, a dar de lado a familia y amigos y a mentir. Me acostumbré a llorar cuando él no estaba y a poner buena cara cuando estaba delante. A rezar para que llegara lo suficientemente borracho del bar después del trabajo para que se quedara dormido enseguida. Me acostumbré a abrirme de piernas durante los pocos minutos en los que le apetecía hacerme “el amor”, o más bien forzarme a hacer algo que me repugnaba, donde las lágrimas se mezclaban con las arcadas, hasta que terminaba y se daba media vuelta para que sus ronquidos me desvelasen y así poder pensar toda la noche en la miserable vida que tenía.

Pero un día no pude más. Me levanté al escuchar cerrarse la puerta al irse al trabajo. Me vestí deprisa, hice la maleta y me fui a casa de mis padres, llorando y muerta de miedo. Me convencieron para denunciarlo y, llena de dudas, me dirigí a la comisaría esta misma tarde para hacer constar el terror que estaba viviendo.

Pero no he llegado.


Soy Nara y trabajo en ambulancias.

Estas son las últimas palabras que me dijo una joven ayer por la tarde mientras intentaba detener las muchas hemorragias que tenía camino del hospital al que llegó sin vida.

domingo, 6 de mayo de 2018

Día de la madre



Hoy es el día de mi superheroína. De la persona más sabia, más cariñosa y más dulce. De mi leona, de mi guerrera. De mi ángel de la guarda, del hombro donde me he apoyado infinidad de veces. De uno de mis bastones, de un corazón con piernas. De un ejemplo a seguir.

Hoy vuelve a ser el día de la madre, de mi madre, día que celebro cada día del año y no sólo hoy.


Sabes que te quiero con locura de hijo.


jueves, 3 de mayo de 2018

Si no quisiera tanto a este país lo odiaría (3)


03/05/18

El violador múltiple Gregorio Cano, condenado por la Audiencia de Barcelona a 167 años de prisión por 15 agresiones sexuales y dos tentativas en 1998, saldrá este jueves en libertad tras cumplir 20 años de condena y sin estar rehabilitado, han explicado a Europa Press fuentes penitenciarias. –Crónica Balear

Sólo en un país como este pueden pasar cosas como esta. Un violador confeso, condenado y sin rehabilitar sale en libertad gracias al límite máximo fijado en la sentencia de 20 años al aplicar el ridículo artículo 76.1 del código penal.

No hay que ser un adivino para saber que este hombre volverá a intentarlo. Y entonces le tendremos que decir a esa nueva víctima que la ley es así. Una ley que a veces parece sacada de un tebeo o, en ocasiones, parece extraída de un libro de Stephen King o de un guión de Saw.

En este país de risa los políticos se “pelean” por tonterías y hacen todo tipo de teatro para que parezca que hacen cosas sin que hagan nada en lugar de poner remedio a cosas como estas donde la lógica obliga a modificar leyes ilógicas que, además de no servir para nada, hacen lo contrario de su labor que sería proteger en lugar de poner en peligro.


Lo dicho, un país de risa, pero por no llorar.





lunes, 30 de abril de 2018

14 añitos

30/04/18




Hoy es el cumpleaños de una persona especial, y no sólo para mí (que también), sino para todo el que tiene la suerte de conocerla. Una persona que si tuviera que describirla en dos palabras, podrían ser: la más.

¿Y por qué? Porque es la más indignada, la más cabezota, la más cariñosa, la más diferente, la más sensible… la más en todo.

Mujercita indomable; con ideas claras y sueños inagotables; con cara de niña y pestañas interminables; de soledad truncada; inconformista y con sed de cambiar el mundo; de mente del futuro con alma del pasado; con corazón gigante en cuerpo de cambio constante.

Hoy mi deseo es simplemente que no cambies. Estoy seguro que llegarás a ser alguien que dejarás huella, como ya estás haciendo.


Te quiero un montón






viernes, 27 de abril de 2018

¡A por todas mi niño!


27/04/18




La vida, a veces, es tremendamente injusta.

Hace tiempo que no escribo nada y lo hago hoy con el corazón encogido y ahogado en un mar de lágrimas mezcla de dolor y rabia. Es, sin duda, una de las entradas más duras.

La vida no siempre te golpea directamente sino que, en ocasiones, lo hace dañando a quien no debería sufrir ningún tipo de daño. Que sufra un alma tan pura, tan alegre y tan cariñosa hace mucho, pero que mucho daño. Puedo hacerme una idea de lo que estarán pasando los padres pero, sintiendo el dolor que siento yo y lo que sé que está pasando toda la familia, difícilmente me puedo acercar al sufrimiento tan profundo de ellos.

No es justo ni humano, para unos padres ni para nadie, ver sufrir a un hijo. A un niño que no conoce la maldad, que siempre tiene una sonrisa en la boca y que la primera palabra que se me viene a la boca es “cariñoso”.

Pero, si de algo estoy seguro, es de que vas a salir adelante. Lo sé porque eres fuerte y estoy convencido de que te está llegando toda la fuerza que te estamos enviando todos. Quiero que absorbas toda esta energía y la uses para ganar este duro combate. Sé que estás en el suelo y la cuenta atrás está corriendo, pero también sé que te levantarás con más fuerza y conseguirás dejar KO a este maldito adversario que da golpes bajos y ataca por detrás como un cobarde. No vamos a tirar la toalla porque tenemos total confianza en ti y al final te levantaremos a hombros como el gran campeón que eres.



¡A por todas mi niño!


jueves, 22 de marzo de 2018

Te devolveré lo prometido


22/03/18




Te devolveré lo prometido:
Te devolveré tus soleados paseos.
Te devolveré las caricias de la brisa del mar.
Te devolveré los cafés de terraza.
Te devolveré tu sonrisa casi perdida.
Te devolveré la alegría ahora lejana.
Te devolveré la tranquilidad tan añorada.
Te devolveré los pensamientos positivos.
Te devolveré tu proyección ya olvidada.
Te devolveré las noches de pasión.
Te devolveré los bellos despertares.
Te devolveré tu paciencia ya agotada.
Te devolveré las ganas de vivir.                          


Te devolveré lo prometido. Te lo prometo.

miércoles, 14 de marzo de 2018

3 años juntos


14/03/18



Ya han pasado tres años, intensos y densos tres años. Nunca imaginé que un "último café" pudiera cambiarme tanto la vida.

En estos tres años nos ha pasado de todo; cosas buenas, cosas malas, momentos increíbles, otros para olvidar. Pero, de todo, me sigo quedando con lo que piensa mi mente y siente mi corazón: que eres una mujer increíble, que nunca podré devolverte todo lo que has hecho por mí, que no podría haber encontrado a alguien mejor que tú, que si por fuera eres tremendamente guapa, por dentro eres espectacular; que siempre serás el amor de mi vida sea lo que sea lo que nos depare el futuro, que eres mi amazona con alma de osito de peluche, mi guerrera de día y mi algodón de noche.

Después de tres años sigues estremeciéndome con cada roce de tu piel. Después de tres años sigo quedándome embobado mirándote. Después de tres años siento locura por ti. Después de tres años sigo estando loquito por ti. Después de tres años sigo completamente enamorado de ti. Pero lo más grande es que todo esto que siento sigue aumentando cada año. Y es que mi pasión se podrá calmar pero nunca se apagará.

Vamos a por el cuarto cariño.

Te quiero.