miércoles, 9 de agosto de 2017

Motivos



¿Que por qué te quiero? Son tantas las razones que no podría dar sólo un motivo. Quizás sea por tu manera de mirarme o por tu manera de tocarme. Tal vez sea por tu manera de hablarme o por tu forma de tratarme. Por tu manera de  mimarme o por tu manera de abrazarme. Por cómo me coges de la mano o por cómo me buscas incluso dormida. Por cómo te gusta acurrucarte o por cómo me besas. Por cómo me rozas o por cómo me acaricias.

Es posible que simplemente sea por lo que consigues hacerme sentir cuando estoy contigo o incluso cuando no lo estoy, pues no dejo de pensar en ti.

Y es que me sigo quedando embobado mirándote. Me encanta observarte cuando caminas, cuando comes y cuando duermes; cuando te maquillas, cuando te vistes y cuando te desnudas. Me encanta tu sonrisa, tu olor y la pasión que pones en lo que quieres. Me gustan tus ojos color esmeralda, tu pelo con reflejos de pureza, tu nariz con su piercing, tu boca que me llama, tu cuello que me incita, tu cuerpo y cada una de tus pecas. Me vuelve loco cada milímetro de tu piel, cada kilómetro de tu alma y cada tonelada de tu corazón.


Por todo esto y por más es por lo que te quiero tanto.




miércoles, 26 de julio de 2017

Esos días



Hay días en los que te preguntas si vale la pena seguir luchando, si vale la pena tanto sufrimiento y la recompensa estará a la altura, si vale la pena lo que estás sacrificando, si valen la pena los daños colaterales que sufren los que te rodean. 

Hay días que no tienes muy claro que la batalla acabe en victoria. 

Hay días en los que te sientes empapado por la lluvia por mucho sol que haya.

 Hay días que no te reconforta nada y lo único que te apetece es que llegue la noche para dormirte y despertarte por la mañana, con la esperanza de que el nuevo día amanezca sin nubes y vuelvas a ver nítido el horizonte.


Lo único bueno de estos días es que son eso, días, y acaban a las 24 horas.









lunes, 10 de julio de 2017

Felicidades abuelita



Hoy es tu día abuelita, pero también es el nuestro, porque para nosotros es una gran suerte tenerte a nuestro lado. Es una gran suerte poder disfrutar de tu energía, de tus abrazos, de tus besos, de tu compañía y de tus palabras.
Aunque no te lo diga con palabras, sabes que te quiero un montón. Lo que no sé si sabes es que estoy muy orgulloso de ti, pues has demostrado que los golpes te pueden tambalear pero nunca hacerte caer.

Te quiero abuelita.




Cuatro años sin ti



Cómo pasa el tiempo. Ya han pasado cuatro años desde que te fuiste. Y no te voy a mentir: hay días que no pienso en ti, aunque son muy pocos. Pero también te digo que hay días que no paro de recordarte. Una foto, un lugar, una frase hace que te recuerde y te añore. Y hay otros días que te necesito. Necesito tu risa, tu mirada, tu consejo, conversar contigo, escuchar tu opinión... te necesito a ti. Hay tantas cosas que me gustaría decirte. Hay tantas cosas que me gustaría que vivieses conmigo. Hay tantas cosas que quiero enseñarte. No te imaginas cuánta falta me haces.
Ven hoy a hacernos una visita, aunque sea rápida, aunque sólo sea para que te pueda dar un beso.

Te quiero papi.





jueves, 6 de julio de 2017

Una adivinanza.



Llegaré a tu vida sin que te des cuenta.
Pondré tu mundo patas arriba.
Destrozaré tu sistema de vida.
Aumentaré tus sentimientos hasta el límite.
Te haré dudar de cada pensamiento.
Anularé todos tus intentos de razonar.
Descontrolaré tus nervios.
Provocaré que te enfrentes con todos, por cualquier motivo y por muy tonto que sea.
Haré que tengas ganas de gritar.
Te convenceré de que nunca estás ni en el lugar ni en el momento correcto.
Conseguiré hacerte creer que se te cae la casa encima.
Te ilusionaré con que puedes con todo sin que llegues a conseguirlo.
Daré rienda suelta a tus hormonas.
Te convertiré en la persona más incomprendida del mundo.
Intentaré que llegues a odiar tu edad y mentirás sobre ella.
Te induciré a momentos de soledad y aburrimiento absoluto.
Te haré creer la más importante de las redes sociales y te haré adicto al móvil.



Atentamente:



















La adolescencia





martes, 13 de junio de 2017

Quiero a mi isla




Vivimos en una isla en la que gran parte de sus ingresos vienen del turismo, una isla increíble con un clima increíble y un paisaje increíble. Pero debemos preguntarnos: ¿es este el turismo que queremos?

Un año más vuelve el turista borracho, delincuente, prepotente y marrullero. Un año más (y cada vez creo que es peor), vuelven las peleas, los balconing, la suciedad y la poca vergüenza de este extranjero que cree tener el derecho de hacer lo que se le pase por la cabeza. No sé en qué cláusula de su billete está escrito que tiene derecho a hacer todo lo que en su país “desarrollado” no puede hacer. 

Y digo desarrollado entre comillas porque un país donde existe gente capaz de comportarse de semejante manera es de todo menos desarrollado.

Yo no quiero el turista que ensucie calles y playas. No quiero el turista que corra desnudo por las calles. No quiero el turista que se pelee en los bares. No quiero el turista que rompa mesas, sillas y papeleras. No quiero el turista que tiene sexo en cualquier sitio. Quiero el turista que sepa disfrutar de la isla. Quiero el turista educado. Quiero el turista responsable. Y estoy seguro que la hostelería piensa igual que yo.



Y es que, señores, yo quiero a mi isla.




martes, 30 de mayo de 2017

5 años




Sé que hace tiempo que no publico nada, pero hoy toca. Hoy estoy de celebración porque este blog cumple 5 años y no puedo estar más orgulloso. Aún siendo un blog muy modesto os daré unos datos que para mí son increíbles:
Habéis pasado por aquí 10758 veces de 10 países diferentes. Me habéis leído desde Portugal, Francia, Alemania o Irlanda. Incluso desde el otro lado del charco como México o EEUU. Y también desde países  como Rusia, Ucrania o Marruecos. Y aún me sorprendo cuando veo que hay alguna entrada que ha llegado a leerse hasta 110 veces.
Cuando creé este blog lo hice simplemente para poder escribir mi pensamientos o mis sentimientos, o poder compartir mis dibujos cuando dibujaba, e incluso me animé a escribir alguna historia en mis momentos de inspiración; pero nunca pensé que llegaría a estos números.
Y quiero hacer mención especial a mi fan número uno, pues parte de la culpa de mi felicidad la tiene el que me haya leído.
A ver si llega de nuevo la calma y puedo retomar este hobby con las ganas que os merecéis.

Muchísimas gracias a todos los que me leéis.

Hasta muy pronto.